viernes, 21 de junio de 2013
sábado, 23 de marzo de 2013
DESIGNACIÓN del DR. ALEJANDRO ROFMAN como PRESIDENTE HONORARIO del IADE
A las 18:30 hs. del día 19 de marzo de 2013 en el Auditorio "General Mosconi" sito en la calle Hipólito Yrigoyen 1116 de la Ciudad de Buenos Aires, el Instituto Argentino para el Desarrollo Económico celebró la entrega del diploma de Presidente Honorario de dicha entidad al Dr. Alejandro Rofman.
Asimismo, el Dr. Rofman brindó una conferencia titulada "Respuestas ante las crisis mundial del capitalismo".
El Dr. Rofman es Investigador Principal del CONICET en el Centro de Estudios Urbanos y Regionales (CEUR); Coordinador del Área de Economías Regionales del Plan Fénix-Facultad de Ciencias Económicas-UBA; Doctor Honoris Causa de las Universidades Nacionales de Entre Ríos y Salta, destacándose por su trayectoria intelectual, docente y compromiso político.
Ha sostenido una permanente vinculación con el IADE manifestada en gran parte a través de sus frecuentes artículos de investigación publicados en Realidad Económica.
Su último libro escrito con la colaboración de Patricia Collado, Inés Liliana García, Natalia Millán, Osvaldo Preiss y Cecilia Torres, "Las economías regionales. Luces y sombras de un ciclo de grandes transformaciones. 1995-2007" ha sido editado en conjunto por el Centro Cultural de la Cooperación "Floreal Gorini" y la Universidad Nacional de Quilmes en diciembre de 2012.
(Fuente: http://www.iade.org.ar/modules/actividades/event.php?eid=256)
jueves, 20 de diciembre de 2012
“Es un incentivo para seguir en este camino”
Lo dijo Alejandro Rofman, integrante del consejo del Cipaf, al recibir el diploma de Doctor Honoris Causa otorgado por la Universidad Nacional de Salta.


INTA INFORMA - 19 de diciembre de 2012
Lo dijo Alejandro Rofman, integrante del consejo del Cipaf, al recibir el diploma de Doctor Honoris Causa otorgado por la Universidad Nacional de Salta.
El Consejo Superior de la Universidad Nacional de Salta reconoció la trayectoria del economista Alejandro Rofman, integrante del Consejo del Centro de Investigación y Desarrollo para la Pequeña Agricultura Familiar (Cipaf) del INTA. Sin dudas, “es un reconocimiento, un incentivo que me demuestra que es necesario seguir en este camino”, destacó el economista.
“Es una gran satisfacción personal y me gratifica recibir esta mención a esta altura de la vida”, dijo Rofman y aseguró: “Tengo una trayectoria académica dedicada a la búsqueda de proyectos y alternativas, como los programas crediticios para el apoyo a las pequeñas producciones, para proteger a los que menos tienen, a los que necesitan recursos para poder subsistir”.
La entrega del diploma se realizó en la sede de la Universidad Nacional de Salta (UNSA). En el acto Lucio Yazlle –profesor de la Facultad de Ciencias Naturales de la UNSA– reconoció “la trayectoria y ética militante” de Rofman. Además, participaron Miguel Bosso –vice rector de la Universidad– y Adriana Ortín –decana de la Facultad de Ciencias Naturales–.
“En este momento estoy trabajando muy intensamente en el tema de agricultura familiar”, dijo Rofman al recibir el diploma y agregó: “Los más de cientos de miles de agricultores familiares de la Argentina tienen un rol que cumplir en la sociedad de gran significación”.
El reconocimiento Doctor honoris causa, es un título honorífico que da una universidad a personas que realizaron algún aporte a la sociedad a lo largo de su vida.
Comprometido con su profesión, Rofman recibió el título de doctor en Ciencias Económicas, otorgado por la Universidad Nacional de Córdoba. Luego, la Universidad de Pennsylvania –Filadelfia, Estados Unidos– le entregó el Máster en Economía.
Investigador principal del Centro de Estudios Urbanos y Regionales del Conicet, se desempeña como profesor honorario de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires y como Coordinador del Área de Economías Regionales del Plan Fénix –un programa integrado por economistas heterodoxos que comparten una visión centrada en la distribución del ingreso y el trabajo–.
El reconocimiento Doctor Honoris Causa, es un título honorífico que da una universidad a personas que realizaron algún aporte a la sociedad a lo largo de su vida. Esta distinción se otorga principalmente a quienes se destacaron en ciertos ámbitos profesionales y que no son necesariamente licenciados en una carrera.
“En mi caso, me lo otorgaron por mis actividades en el área de desarrollo regional, social y de los sectores populares en la vida agraria”, expresó Rofman quien en el 2010 recibió el diploma Doctor Honoris Causa de la Universidad Nacional de Entre Ríos.
(http://intainforma.inta.gov.ar/?p=14990)
Agricultura de contrato
lapagina0.com - Jueves, 20 Octubre, 2011
Carros de carga y pesados arados manuales tirados por bueyes que surcan las onduladas y pedregosas tierras. Corte a machete y almacenamiento manual de miles de plantas. Veneno de los agroquímicos en el aire. Rondas de niños y adultos que seleccionan –en categorías imperceptibles a primera vista– las distintas calidades del tabaco. Producción diversa de alimentos para el autoconsumo que sobrecarga las jornadas. Pobreza. Estas extendidas escenas de las “colonias” –como suele denominarse a la estructura agropecuaria de la región– remiten sólo en apariencia a esa realidad marginal del heterogéneo mundo rural donde no ha llegado el impulso modernizador ni las profundas transformaciones que, principalmente durante el siglo pasado, modificaron el desempeño social y productivo del denominado “campo”. Muy lejos de ello, constituye el reverso y, a la vez, el extremo dependiente de una de las cadenas de producción y distribución más dinámicas y concentradas a escala global, que articula arcaicas formas sociales de producción, moderna tecnología genética y control oligopólico de los mercados.
La estructuración territorial que las empresas imponen sobre el entramado productivo tabacalero se concreta en el ámbito de la producción primaria a través de un mecanismo que diversos investigadores denominan “agricultura de contrato”. En términos formales este tipo de instrumento –que se replica en otras economías tabacaleras como Brasil, Estados Unidos, Zimbabwe, España, México y Malawi– es un trato entre productores y agroindustria para el establecimiento de una producción, el abastecimiento y la entrega futura del producto. Las empresas se comprometen a proporcionar asesoramiento técnico, insumos y la posterior compra del producto, y los productores garantizan la producción y la calidad requeridas por la empresa. El geógrafo e investigador Ariel García, del Centro de Estudios Urbanos y Regionales/CONICET, afirma que el contrato de producción constituye un “modo de intervención capitalista en la agricultura tendiente a reproducir la acumulación, que se centra en la autoexplotación de los productores y en el control indirecto de la tierra por parte de las empresas” (3), es decir, un vínculo que extrae renta y trabajo y “subsume” los agricultores familiares a las empresas.
Estos mecanismos generan en las colonias misioneras las agobiantes imágenes de un colapso en la secuencia del tiempo, que nos devuelve los ecos de una servidumbre lejanamente pre-capitalista. Explican los escenarios empobrecidos, de aires rurales envenenados por el uso intensivo de los agroquímicos, en los que los niños clasifican tabaco junto a sus padres como evidencia de la escena trágica evitable. Emergentes de un entramado global moderno con entroncamientos locales, característicos de la convergencia simbiótica de la globalización neoliberal y la cristalización del subdesarrollo. El grado de concentración y transnacionalización de la cadena productiva del tabaco y su articulación social, política y económica con distintas organizaciones locales, representantes de productores, de sindicatos, organismos y poderes de los Estados, evidencian la complejidad frente a la cual se requieren audaces políticas públicas reparadoras. Toda noción aceptable de desarrollo rural inclusivo, dispuesta a debatir y establecer un perfil socioeconómico y productivo más justo, deberá atender esta inocultable problemática.
El sistema mundial del tabaco
El proceso de globalización de las últimas décadas ha generado cambios estructurales en la organización del complejo agroindustrial tabacalero. Ha impulsado, en primer lugar, un proceso de concentración del capital e integración económica y financiera, vinculada a la implementación de una agricultura científica subordinada al capital oligopólico. En segundo, una reorganización espacial de la producción que suscitó el traslado de la producción primaria desde los países centrales a los periféricos. Y tercero, cambios en las pautas de consumo que incrementaron el peso relativo de las regiones con ingresos medios crecientes. En su conjunto, estos cambios provocaron una mayor sujeción de los productores respecto de relaciones de producción y distribución globalizadas, y disminuyeron la capacidad de los Estados nacionales para mitigar sus consecuencias económicas, sociales y ecológicas.
El incremento en la producción mundial de hoja de tabaco y su distribución regional son reveladores de los cambios en la organización espacial del sector. Entre 1961 y 2008 prácticamente se duplicó la producción total, mientras que Estados Unidos y Europa disminuyeron su participación porcentual y absoluta, lo que indica una transferencia de la producción primaria a los países de menor desarrollo relativo. (Ver cuadro). La Argentina se ubica en sexto lugar, luego de China, Brasil, India, Estados Unidos e Irán.
Según afirma Rogério Lima da Silveira, Doctor en Geografía Humana, de la Universidade de Santa Cruz do Sul (RS/Brasil) (1), “el mercado mundial de cigarros se caracteriza por el creciente fortalecimiento de un pequeño número de grandes compañías multinacionales que actúa de modo hegemónico en el conjunto de las etapas de producción, comercialización y distribución de cigarros industrializados, evidenciando una situación de fuerte concentración de capital”. Ese grupo de corporaciones, integrado por Phillip Morris Inc., British American Tabacco (propietarias de las argentinas Massalin Particulares S.A. y Nobleza Piccardo, respectivamente), Japan Tabacco e Imperial Tabacco Group., explica el 65% de la producción de cigarrillos, controlando las redes de distribución mundiales.
Al igual que el segmento de los cigarrillos, el mercado mundial de hoja de tabaco también se encuentra altamente concentrado, compuesto por un pequeño grupo de dealers que abastece a las empresas de cigarrillos con tabaco en hoja con grados intermedios de procesamiento. De las ocho empresas que en 1990 controlaban esta actividad, en la actualidad quedan sólo dos grandes grupos: el primero, compuesto por la integración de actividades de Universal Leaf Tabacco y Socotab Leaf Tabacco, y el segundo, Alliance One. Al respecto, Lima da Silveira sostiene que “la condición económica, la estructura productiva y la capacidad técnica y logística de esos grandes grupos multinacionales posibilitan su participación de modo privilegiado y de forma hegemónica en el mercado mundial de la hoja de tabaco”.
(http://www.lapagina0.com/unviajeeneltiempoalascoloniastabacalerasdemisiones)
martes, 13 de noviembre de 2012
ECONOMIAS REGIONALES
El valor de la investigación para seguir creciendo
La forma de abordaje a las producciones regionales con perspectiva social y solidaria fue tema del
panel que abrió las VI Jornadas de Investigadores realizada en la Facultad de Ciencias Sociales.
panel que abrió las VI Jornadas de Investigadores realizada en la Facultad de Ciencias Sociales.
Alejandro Rofman
(Buenos Aires, 26/10/2012) - En un salón colmado por jóvenes estudiantes el profesor Alejandro Rofman
presentó lo que sería el primer panel de las VI Jornadas Nacionales de Investigadores en Economías
Regionales. Uno a uno fue nombrando a los integrantes de la mesa que, a su turno, valoraron el espacio
donde se desarrollaba el evento: la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires
(UBA), un lugar ideal para invitar a la concurrencia a adentrarse en los vericuetos de la economía social
y solidaria aportando investigación.
Junto a Rofman estaban Federico Ludueña, del Ministerio de Trabajo, Empelo y Seguridad Social de
la Nacion; Alberto Gandulfo, coordinador general de la CONAMI (Comisión Nacional de Microcrédito
del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación); Luis Caballero, referente de Pro Huerta –INTA;
Adrián Radic, Presidente del Comité de Administración del Programa Fuerza Solidaria; y César
Basañes, Gerente de la COOPERAR ( Confederación Cooperativa de la República Argentina).
Federico Ludueña. Ministerio de Trabajo
Federico Ludueña, anunció que el Ministerio de Trabajo impulsa introducir “ la economía social
dentro de los convenios colectivos de trabajo” y consideró que “la economía social debe ser
proveedor del Estado” .
Adrian Radic apuntó al ámbito universitario “estamos achicando la brecha entre el mundo del
conocimiento y los gobiernos” y explicó que desde Fuerza Solidaria se plantean como desafíos
para el 2013 incentivar el consumo comunitario, darle apoyo a los emprendimientos de habitat
y financiar a asociaciones deportivas, sociales y barriales.

Luis Caballero –Pro-Huerta (INTA)
“La universidad nos debe ayudar en este modelo de transformación”, dijo Luis Caballero, que
Luis Caballero –Pro-Huerta (INTA)
“La universidad nos debe ayudar en este modelo de transformación”, dijo Luis Caballero, que
pidió seguir construyendo poder popular para afianzar un modelo distinto al que construye el
capitalismo. Habló de los cambios globales de los que no estamos exentos, y de lo que llamó
“la nueva geopolítica de un mundo bipolar”, con la puja de predominio entre Estados Unidos
y China.
“Para que haya una economía social y solidaria consciente necesitamos una agricultura social
y solidariamente consciente y nuestro rol es seguir acompañando los procesos de organización”,
reflexionó finalmente.
“La economía social y solidaria es algo que simplemente sucede, ocurre, se va haciendo” fueron
“La economía social y solidaria es algo que simplemente sucede, ocurre, se va haciendo” fueron
las primeras palabras de Gandulfo, que dedicó una parte de su exposición a las políticas públicas
en general y a la CONAMI en particular. Abordó la transformación del Estado hacia dentro, impulsada
por el gobierno nacional. “Hablamos de construcciones sociales colectivas impulsadas desde
el Estado pero donde es fundamental el protagonismo de las organizaciones sociales”, destacó.
Alberto Gandulfo (CONAMI)
César Basañes centró la atención en el mundo cooperativo y tras asegurar que hace falta desarrollar
políticas que equilibren las economías regionales hizo un breve repaso sobre los distintos tipos de
cooperativismo existentes. Pidió investigación académica y dio un ejemplo al adentrarse en las
cooperativas agropecuarias.: “nos dimos cuenta que solo el 3 por ciento de los pequeños productores
forman una cooperativa. Al investigar notamos que había muchos fracasos en esos intentos y
nos preguntamos el porqué. Notamos que ese tipo de cooperativas se forma con productores
que a la vez son trabajadores y esa doble figura no termina de adecuarse”.
Las VI Jornadas Nacionales de Investigadores en Economías Regionales, estuvo organizada y auspiciada
por CEUR, CONICET, Fuerza Solidaria, Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social y UBA Sociales,
en cuya sede (Constitución) se realizó el evento.
(Noticias - Comunidad Microcredito)
http://www.microcredito.org.ar/noticia-1094.html
Disertó el ministro de Desarrollo Social
Entre Ríos llevó su experiencia en Economía Social a la UBA
Entre Ríos expuso en las VI Jornadas Nacionales de Investigadores en Economías Regionales organizadas por el Conicet, el Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social y la Universidad de Buenos Aires (UBA) sobre la experiencia en el desarrollo e impulso a la economía social, abordadas en el panel “Políticas Públicas y Desarrollo Regional de la Economía Social y Solidaria”. La disertación la realizó el ministro de Desarrollo Social Carlos Ramos.
El funcionario entrerriano sostuvo en su intervención, concretada el pasado viernes 26 de octubre, que Entre Ríos “tiene, en materia de economía social, varios diferenciales con respecto a otras provincias. Pero sin dudas la principal es el gobernador Sergio Urribarri, que tomó como propios los desafíos de esta construcción, asumiendo la responsabilidad y con la decisión política necesaria para ubicar a nuestra provincia en un lugar principal”.
Ramos repasó los pasos que el gobierno de Entre Ríos fue dando en esta área, que impulsa una nueva forma de producción, distribución y consumo de bienes y servicios, con base no en la máxima ganancia, sino en las relaciones interpersonales y el capital humano. Dentro del racconto, destacó que “Urribarri marcó presencia en todos y cada uno de estos actos, desde la asamblea realizada a comienzos de año hasta la concreción de la Ley de Economía Social, que significó agilizar y movilizar toda la estructura de gobierno rápidamente en pos de esta meta”.
El ministro de Desarrollo Social explicó los alcances de la ley Nº 10.151 de Régimen de Promoción y Fomento de la Economía Social aprobada en Entre Ríos el pasado mes de julio. Esta legislación prevé, entre otras cosas, motorizar la financiación de actividades de producción, distribución y consumo de bienes y servicios de modo asociativo o comunitario. Asimismo posibilita que el sector de la Economía Social de la provincia acceda a un mercado público hasta la fecha restringido para los emprendedores de la provincia, ampliando las capacidades para su participación activa en el desarrollo de la economía provincial.
El ministro Carlos Ramos fue el encargado de cerrar las jornadas, que funcionaron con el lema “Economía Social y Solidaria: Experiencias, saberes y prácticas”.
La coordinación del panel estuvo a cargo del economista Alejandro Rofman, uno de los principales referentes en la materia.
El evento, desarrollado en la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires, tuvo destacados expositores del ámbito académico y gubernamental, no solo de Argentina, sino también de países de Latinoamérica.
(Prensa Ministerio de Desarrollo Social)
Ramos repasó los pasos que el gobierno de Entre Ríos fue dando en esta área, que impulsa una nueva forma de producción, distribución y consumo de bienes y servicios, con base no en la máxima ganancia, sino en las relaciones interpersonales y el capital humano. Dentro del racconto, destacó que “Urribarri marcó presencia en todos y cada uno de estos actos, desde la asamblea realizada a comienzos de año hasta la concreción de la Ley de Economía Social, que significó agilizar y movilizar toda la estructura de gobierno rápidamente en pos de esta meta”.
El ministro de Desarrollo Social explicó los alcances de la ley Nº 10.151 de Régimen de Promoción y Fomento de la Economía Social aprobada en Entre Ríos el pasado mes de julio. Esta legislación prevé, entre otras cosas, motorizar la financiación de actividades de producción, distribución y consumo de bienes y servicios de modo asociativo o comunitario. Asimismo posibilita que el sector de la Economía Social de la provincia acceda a un mercado público hasta la fecha restringido para los emprendedores de la provincia, ampliando las capacidades para su participación activa en el desarrollo de la economía provincial.
El ministro Carlos Ramos fue el encargado de cerrar las jornadas, que funcionaron con el lema “Economía Social y Solidaria: Experiencias, saberes y prácticas”.
La coordinación del panel estuvo a cargo del economista Alejandro Rofman, uno de los principales referentes en la materia.
El evento, desarrollado en la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires, tuvo destacados expositores del ámbito académico y gubernamental, no solo de Argentina, sino también de países de Latinoamérica.
(Prensa Ministerio de Desarrollo Social)
http://www.entrerios.gov.ar/noticias/nota.php?id=32843
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